Social Icons

jueves, 18 de septiembre de 2014

Los postres con gemas comestibles más caros del mundo

La extravagancia esta presente en todos los medios y aspectos de nuestra vida, ropa, vivienda, tecnología, decoración y entretenimiento, pero también se encuentra en nuestra alimentación. Muestra de esto, son los alimentos como trufas, caviar y desde luego importa mucho la forma de preparar los alimentos,  pero los creadores de los postres que a continuación les vamos a mostrar pasaron la raya en cuanto a la extravagancia culinaria se trata.



El Golden Phoenix es el cupcake más caro del mundo
Este cupcake cuesta 815 euros y está elaborarlo con harina orgánica, mantequilla importada desde el Reino Unido, vainas de vainilla de Uganda, el mejor chocolate italiano y recubrirlo todo con láminas de oro de 23 quilates comestibles. También es servido en una bandeja junto con una cuchara todo ello en oro de 24 quilates, y cubierto con glaseado de chocolate, acompañado por un surtido de fresas sumergidas también en oro comestible.

Bautizado como el "Golden Phoenix", este cupcake fue preparado como celebración del lanzamiento de la nave insignia de Bloomsbury en un centro comercial Dubai.

¿Comprarían uno?



Si te gusta el helado, especialmente el de chocolate, ¿Qué te parecería probar este delicioso helado? El Frozen Haute Chocolate que solo cuesta 25 000 dolares.

Este helado fue creado por Stephen Bruce e incluye una mezcla de 28 cacaos, 14 de las más caras y exóticas de todo el mundo, tiene 5 gramos de oro comestible de 23 quilates. Se sirve en una copa bordeada de oro comestible y se come con una cuchara de oro decorada con diamantes blancos y de color chocolate.

EL helado solo lo puedes comprar en el restaurante Serendipity, en Nueva York.
 

El chocolate más caro del mundo, la Madeline au Truffe.

Si quieres adquirir el chocolate más caro del mundo se puede adquirir en la chocolatería Knipschildt que fue fundada en 1999 por Fritz Knipschildt en Norwalk, Connecticut, en Estados Unidos.

Esta hecha con chocolate Valrhona negro de Francia, crema de leche, vainilla de Mexico y aceite de trufa italiano, en su interior guardan una trufa del Perigord y están empolvados con cacao fino. Además de que te la entregan en una cajita para joyería con una nota del creador del chocolate.

Tienes que encargarla con dos semanas de anticipación, y tiene un costo de $250 dolares.


Para celebrar el día internacional de las donas la famosa cadena de donas Krispy Kreme del Reino Unido creó la dona más cara del mundo que les tomó tres días en terminarla,

Incluye un delicioso glaseado de frambuesas y Chateau d’Yquem crème con maracuyá, y hojas de oro comestibles de 24 quilates formando una flor de loto y además pequeños diamantes comestibles... sí, diamantes comestibles.

Se sirve en una copa de cóctel Krispy Kreme, hecho de sirope de frambuesas y maracuyá, cognac Couvoisier de L’Esprit de 500 años, y cubierto con champán Dom Pérignon del 2002.

¿Quieren una?
 
 
El Golden Opulence Sundae, es el sundae más caro del mundo, lo hacen en el Serendipity 3, en las Vegas.

Este helado es preparado con los siguientes ingredientes, cinco cucharadas de helado de vainilla de Tahití, chocolates raros hechos con granos de cacao venezolanos y 23 quilates de oro comestible en forma de láminas, Se completa los ingredientes con que este helado se realiza: chocolate Amedei Porcelana -el más caro del mundo- y vainilla de Madagascar para reforzar el sabor y un caviar dulce sobre una cuchara de nácar.

Se come en una extravagante copa de cristal y se come con una cucharilla de oro.

 

Brownie Extraordinaire
Está hecho con chocolate negro fino, cubierto de avellanas italianas con caramelo y se sirve junto a una botella de perfume de cristal Saint Louis que contiene un extraño vino oporto “Quinta Noval 1996 ” y especias que se usa para refrescar la boca antes de comenzar el postre.

Cuesta solamente $1000.00 dolares y se puede comprar en el Hotel Tropicana de Atlantic City en New Jersey.



Estos postres tienen todos sus elementos comestibles.
Existen postres con gemas incrustadas o collares sobre el platillo, pero esos no son comestibles y solo aumentan el costo sin tener un toque gastronómico directo.

¿Sería genial probar uno? ¿No creen?

Por Gaby Rodríguez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario